• EDITORIAL

*LOS DESAFÍOS EN DERECHOS HUMANOS DESPUÉS DE UNA ELECCIÓN HISTÓRICA*

Julio de 2024

México vivió un momento histórico con la reciente elección presidencial. Por primera vez, una mujer, Claudia Sheinbaum, será Presidenta. Este hecho, por sí mismo, marca un acontecimiento histórico por la igualdad de género en la política mexicana.

Como en todo proceso electoral, se presentaron irregularidades que, aunque comunes en nuestro sistema, son siempre condenables: el uso excesivo de recursos, la participación indebida de poderes fácticos, la intervención ilegal de personas servidoras públicas, etcétera. Estos elementos empañan, en cierta medida, la integridad del proceso democrático y deben ser abordados con seriedad para futuras elecciones.

Sin embargo, más allá de estas sombras, es innegable la amplia participación ciudadana que legitimó el resultado. El pueblo participó en buen número, y otorgando un mandato claro a la próxima administración.

Desde el Observatorio Mexicano de Derechos Humanos (OMDHAC), reconocemos la importancia de este momento histórico. No obstante, también somos conscientes de los enormes desafíos que enfrenta nuestro país en materia de derechos humanos.

Mantendremos una postura vigilante y activa frente a los principales retos que México debe abordar:

  1. La protección y promoción de los derechos de los pueblos indígenas y otros grupos en situación de vulnerabilidad, asegurando su participación en la toma de decisiones que afectan sus vidas y territorios, y garantizando su acceso a servicios básicos y justicia.
  2. La urgente necesidad de una estrategia de seguridad civil efectiva, que garantice la protección de la ciudadanía sin militarizar la seguridad pública.
  3. La implementación y garantía plena de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA), poniendo especial atención a los megaproyectos extractivos.
  4. La apremiante crisis de personas desaparecidas desde sus múltiples variantes, incluyendo la desaparición forzada; y la necesidad de fortalecer los procesos de reconocimiento forense.

Además, es necesario abordar los derechos de las personas  migrantes, garantizando su protección y acceso a servicios básicos en su tránsito y estancia en el país. Asimismo, se debe fomentar el derecho a la movilidad urbana, asegurando infraestructuras y políticas que permitan un desplazamiento seguro y accesible para todos. Dimsinuir la pobreza y la desigualdad sigue siendo fundamental, promoviendo políticas de inclusión social y económica. El comercio justo debe ser incentivado para asegurar que los pequeños productores y trabajadores reciban una compensación equitativa por su labor; entre otros múltiples retos en derechos humanos. Sin olvidar que, más allá de cualquier mayoría, los derechos humanos se reconocen, no se votan.

Estos desafíos requieren de un compromiso inquebrantable por parte del nuevo gobierno, pero también de una sociedad civil activa y vigilante. Desde el Observatorio Mexicano de Derechos Humanos, A.C. (OMDHAC), nos comprometemos a mantener un diálogo constructivo con las autoridades, a la vez que ejerceremos nuestro papel de observadores críticos e independientes.

Invitamos a todos los sectores de la sociedad a unirse en este esfuerzo común por construir un México donde los derechos humanos sean una realidad para todos.

 

 

 

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