*EL DERECHO COMO PROTECCIÓN FRENTE AL PODEROSO*
Agosto de 2026
Agosto nos encuentra ante una misma pregunta en dos escalas: ¿para qué sirven las reglas cuando quienes deberían acatarlas las vacían por dentro?
En el plano internacional, la potencia hegemónica ha vuelto a colocarse por encima del derecho. En lo que va de 2026, varias personas han muerto a manos de agentes migratorios estadounidenses en el marco de la ofensiva de deportaciones; incluyendo al mexicano Lorenzo Salgado Araujo, baleado en Houston mientras recogía a su cuadrilla de construcción. A la par, el gobierno de Estados Unidos lanzó una campaña abierta para "desmantelar" la Corte Penal Internacional, el único tribunal internacional creado para juzgar los crímenes más atroces, y mantiene viva la amenaza de intervención en América Latina, tras el bombardeo a Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro. Ejecutar sin juicio, atacar a la justicia internacional y amenazar la soberanía de la región no son hechos aislados: son la erosión deliberada del orden que, con todas sus imperfecciones, protege a las personas. Desde OMDHAC lo denunciamos sin ambigüedad.
En el plano nacional, el anteproyecto de Lineamientos para la Protección de los Derechos de las Audiencias, hoy en consulta pública, atiende una deuda largamente pendiente. Reconocer que quien escucha y ve tiene derechos exigibles no es censura: es un avance. Pero el diseño debe cuidar un matiz decisivo. Las radios comunitarias, indígenas y afromexicanas no pueden medirse con la misma vara que los grandes consorcios. Imponerles cargas idénticas —defensorías, códigos y procedimientos pensados para medios corporativos— sería asfixiar, en nombre de las audiencias, justamente las voces que dan pluralidad al espectro. Las audiencias se protegen diferenciando, no homogeneizando.
Dentro y fuera del país, la disputa es la misma: que las reglas amparen a los más débiles, no que los aplanen. Ese es, y seguirá siendo, el compromiso de OMDHAC: documentar, denunciar y defender.
